jueves, 24 de febrero de 2011

Zumpano- Look What The Rookie Did (1995)


Conforme uno va peinando canas (que ya es de lo poco que nos queda para poder peinar) se da cuenta de lo importante que es dar las gracias, una acción que en este mundo de prisas voraces y de egos superlativos olvidamos con bastante frecuencia. Cuando éramos niños, nuestros padres insistían en que dijésemos la palabra mágica a todo desconocido que nos diese un caramelo (otro día hablaremos de los caramelos con droga a la salida del colegio, qué fuerte...), nosotros asentíamos resignados y con un finísimo hilo de voz deslizándose entre nuestros labios susurrábamos unas "gracias" prácticamente inaudibles; el proceso de aprendizaje era costoso y se nos antojaba realmente complicado articular esas dos sílabas. "Es de bien nacido ser agradecido", me repetía mi padre, frase que con el tiempo he hecho mía en una clara muestra de la "carcamalización" a la que me estoy sometiendo; extraño animal el humano, al que hay que enseñarle a ser agradecido. Yo procuro comportarme como un bien nacido e intento dar las gracias siempre que puedo, hay tantos motivos por los que hacerlo que obviarlo sería de una arrogancia imperdonable. No quiero caer en la cursilería más almibarada, por lo que voy a omitir un millón de motivos por los que estoy agradecido a esta vida, los cuales prefiero reservar para sus principales destinatarios, pero sí que quiero agradecer de nuevo a todos los visitantes de Rainy Day Music su fidelidad, su complicidad y su compañía en esta singladura que va camino de cumplir tres años; gracias por todo lo bueno que me dais, que es mucho. Cuando uno emprende cualquier tipo de aventura personal ha de ser agradecido con todo aquel que le ha servido de apoyo, incluso con los adversarios (en caso de que los haya) que le han servido de estimulo para hacer mejor las cosas. Me encanta cuando un escritore dedica su libro a alguien, porque me hace fantasear con los motivos de tanta gratitud, pero sobre todo me gusta bucear entre los diminutos caracteres de los créditos de los discos en busca de los agradecimientos; dejad que os cuente algo acerca de una sorpresa que me esperaba escondida entre esas liliputienses letras.

Hace mucho tiempo el país estaba conmocionado por la olvidada crisis del fletán, aquel extraño incidente diplomático con Canadá que a punto de estuvo de convertirse en algo más serio. Yo no sabía qué era un fletán, la globalización piscícola no había llegado a la cocina de mi madre y a mí aún me quedaban unos cuantos años para descubrir especies como la Panga o la Perca del Nilo (¿qué demonios estaremos comiendo? Mejor no pensarlo). A mí todo aquello me daba igual, lo que verdaderamente me cabreaba de la crisis del fletán era que a consecuencia de la misma los visados a ciudadanos canadienses se habían denegado ¿Y qué me importaría eso a mí? os preguntaréis, pues muy fácil, una de mis bandas favoritas por aquel entonces, Bum, tenía programada una gira por España, la cual recalaba en mi ciudad, y tuvo que suspenderla por culpa de los dichosos fletanes y los besugos diplomáticos de turno. Bum era una banda canadiense diminuta para muchos pero enorme para mí, junto a otro buen puñado de melódicos airados se convirtieron en santo y seña de mis veinte años. Fue precisamente en el último disco de Bum (el último en el año 1 después del fletán, se entiende) donde me encontré por primera vez con nuestros lluviosos huéspedes de hoy. En los agradecimientos, mis añorados canadienses citaban a un sin fin de bandas, algunas de ellas eran conocidas para mí, otras me sonaban, pero mi atención recayó en una en concreto, "lookout for Zumpano" decían Bum. ¿Qué enigmático, verdad? Un agradecimiento y una encarecida recomendación al mismo tiempo; sin duda había que investigar. Los cachorros de la era digital serán incapaces de entender cómo un tipo podía gastarse 2500 pesetas (no saquéis las calculadoras, chavales, 15 eurazos) en un disco que nunca había escuchado, sólo porque lo recomendaba una banda a la que admiraba, internet estaba en pañales y Zumpano no sonaban en las emisoras de radio ni se dejaban caer por la MTV; había que jugársela, así es la droga (la de veces que hice este tipo de cosas, a veces salia bien, de otras mejor no hablar...). De modo que me puse en contacto con uno de mis camellos de aquel entonces y le pedí una buena dosis de Zumpano, pasaron los días y pronto cayó en mis manos un disco que me haría olvidar la crisis del fletán y se convertiría en parte muy importante de mi vida, así es como comenzó todo, con un simple agradecimiento.

Mientras Cobi y Curro andaban haciendo de las suyas, dos músicos canadienses, Jason Zumpano y Michael Ledwidge tomaban una decisión muy arriesgada para sus carreras, disolver su banda justo cuando estaban a punto de firmar con una importante multinacional; el motivo, considerar que la formación había degenerado en algo artísticamente impuro, aquella banda se llamaba Glee. Tras su alocada muestra de honestidad, aquellos dos jóvenes deciden embarcarse en un nuevo proyecto, para ello será clave otro músico, Carl Newman, amigo de la infancia de Michael Ledwidge. Superconductor era la banda en la que tocaba Carl Newman, una formación de Vancouver que se declaraba admiradora de Glee, de modo que cuando Newman, se enteró de la separación de estos, les propuso crear una nueva formación. Los tres músicos contarían con la ayuda del bajista Stefan Niemann, de este modo quedaría configurada la formación de Zumpano, con Michael Ledwidge a la guitarra y a los teclados, Carl Newman como cantante y guitarra rítmica y Jason Zumpano al mando de la percusión. Durante un breve período de tiempo la banda se llama The Wayward Boys, aunque finalmente deciden adoptar como nombre el apellido de su batería por su fuerte sonoridad, así es como nace Zumpano. Las coordenadas sonoras de Zumpano están muy claras desde el principio, formaciones como Love, The Beach Boys, The Left Banke, The 5th Dimension, y sobre todo The Zombies, figurarán en la hoja de ruta del cuarteto de Vancouver. La maquinaria de Zumpano se puso pronto en marcha y enseguida comenzaron los conciertos, varios de esos directos les llevaron a Seattle, donde la discográfica Sub Pop caería rendida a los pies de estos muchachos que facturaban un pop fresco y diferente a todo aquello que llevaba la firma del sello padrino del grunge. En 1994 Zumpano firma con Sub Pop, ese mismo año graban su primer tema, una versión de The Zombies, "Changes", para un disco homenaje editado por Popllama, titulado "The World of The Zombies". Un año más tarde sale a la calle su primer disco, "Look What The Rookie Did", una pequeña obra de arte que sería fundamental en el devenir de la discográfica de Seattle, ya que supondría su apertura a sonoridades diferentes de las que marcaron la transición entre la década de los 80 y la de los 90. Aquellas farragosas guitarras y aquella querencia por el ruido y la distorsión que dieron lugar al grunge, daban paso a las armonías vocales, las guitarras limpias y los arreglos cuidados característicos del pop artesano con sabor a años sesenta.

"Look What The Rookie Did" puede parecer una afirmación arrogante, pero en el fondo el título del primer disco de Zumpano nace de una broma entre los integrantes de la banda, de hecho es una frase de una película porno gay. Michael Ledwidge trabajó durante un tiempo duplicando cintas de video, muchas de ellas porno, y para matar el tiempo y entretenerse editaba sus propias cintas con extractos de diferentes películas, cintas que luego visionaba con sus amigos. "Look What The Rookie Did" fue una frase muy celebrada entre los jóvenes Zumpano, y que acabaría convirtiéndose en el título de ni más ni menos que su debut discográfico, pero con el paso del tiempo se ha convertido en una afirmación que ha cobrado más sentido conforme pasaban los años: "Mira lo que hizo el novato". Y es que estos novatos se encierran en un estudio en 1995 para dar forma a un disco soberbio, y lo hacen de manera inocente, con una naturalidad pasmosa, sin atisbo alguno de pretenciosidad; ahí reside, quizás, la grandeza de este disco, en su falta de pretenciones, en su espontaneidad, características que acabarán convirtiéndolo en un disco atemporal, un trabajo fundamental en la historia de la música de los últimos 20 años. El album comienza con "The Party Rages On", una canción luminosa, que en principio parece una muestra más de power pop, pero que se va complicando conforme transcurren los segundos. El trabajo de guitarras en el primer corte del disco es brillante, siendo ésta una tónica que dominará el album de principio a fin; los diálogos entre la guitarra principal y la rítmica, los punteos, algún riff lleno de energía, pinceladas de lap steel, constantes cambios de ritmo, todo ello nos dará una idea del nivel compositivo que desprende este LP. "The Party Rages On" es una declaración de intenciones, un compendio de lo que nos espera a lo largo de "Look What The Rookie Did", una canción capaz de sorprendernos, que huye de la monotonía y de las estructuras típicas del pop. A todo ello hay que sumarle una compleja letra, me refiero a la hora de insertarla vocalmente en el cuerpo de la melodía (intentad cantarla a modo de karaoke con el vídeo que encontraréis más abajo), la dicción es enrevesada y descubre a un Carl Newman rotundo, que se bautiza como pequeño genio en este disco para subir más tarde a los altares de la música independiente de la mano de The New Pornographers. "Oh That Atkinson Girl" es una deliciosa canción que se abre con un toque de flauta que da paso a unos Zumpano un poquito más acelerados que en la primera pista, una vez más, hay que destacar el papel de las guitarras, tarea en la que Michael Ledwidge es el principal responsable. El fraseo de la flauta es el distintivo de esta canción, que además se encarga de separar y estructurar las diferentes partes de la misma. El tercer tema de "Look What The Rookie Did" es una versión, la única de todo el disco, se trata de "Rosecrans Boulevard", de Jimmy Webb. Comienza con teclado y voz únicamente, para más tarde dar paso al resto de instrumentos, que poco a poco irán contribuyendo a complicar la melodía y a introducir los cambios de ritmo que tanto gustan a la banda. Sin duda, "Rosecrans Boulevard" es una canción que parece escrita para Zumpano, un tema que se ajusta perfectamente a los postulados de la banda y que enlaza perfectamente con el soft rock y con el pop barroco más elegante, por algo siempre reconocieron a Jimmy Webb como uno de sus principales referentes. "Platinum Is Best Served Cold" es, según mi opinión, el tema que menos encaja en "Look What The Rookie Did". No quiero decir que no esté a la altura del conjunto del disco, sino que suena diferente, como si se hubiese producido en otro estudio y por otras manos. A pesar de su arrollador comienzo, con ese punteo de guitarra que llevará el peso de la melodía, es la canción más plana del disco, y aquella en la que los cambios resultan menos sorprendentes, aún con todo, nos encontramos ante un gran tema. La quinta pista del disco es "Evil Black Magic", no os dejéis engañar por el título, lejos de encontrarnos ante un pelotazo de blues pantanoso fabricado en New Orleans, nos hallamos ante una monumental canción de pop con mayúsculas, la primera del disco en introducir metales. Zumpano vuelven a la senda del pop trabajado, pulido con maestría hasta la saciedad, y lo hacen con un tema que desprende elegancia desde el primer segundo. "Evil Black Magic" es una canción más convencional en su estructura, aunque sin renunciar a los cambios de ritmo, y con una sección de metales fantástica en el estribillo, que se acompaña de unas voces perfectamente empastadas. Y a partir de aquí agarraos bien fuerte porque se avecinan emociones fuertes, llegamos al cogollo del disco y tenemos por delante cinco canciones que deberían figurar por méritos propios entre lo mejorcito del pop de las últimas décadas. ¿No me creéis? Probemos con "Temptation Summary".

El sexto tema de "Look What The Rookie Did" comienza con un suave e insinuante punteo de guitarra, que en apenas unos segundos da paso a una cascada de instrumentos que se dejan llevar por una trepidante batería y que acaban rematados por una ráfaga de metales. El conjunto funciona como un caos perfectamente ordenado en el que destacan los punteos de guitarra y la magnífica voz de un inspiradísimo Carl Newman, que consigue una matricula de honor en otra complicada prueba en lo que a dicción se refiere. "Temptation Summary" es Zumpano en estado puro, con constantes cambios y con una instrumentación elegante y compacta. Si a estas alturas aún no te has enamorado de Zumpano no insistas, será mejor que te dediques a hacer otras cosas, aunque dudo que puedan ser más hermosas que esta canción. Casi sin dejarnos recobrar el aliento, el cuarteto canadiense contraataca con "I Dig You", un tema que parte de una estructura básica, en cuanto al cuerpo y al estribillo se refiere, y que cuenta con un trepidante in crescendo en su recta final que muestra a los Zumpano más guitarreros acompañados de un fantástico teclado. El octavo tema del LP es "Wraparound Shades", que de nuevo se abre con el teclado, en este caso las guitarras permanecen agazapadas otorgando protagonismo a la sección rítmica, en especial al bajo. Un cambio de ritmo saca de su letargo a las seis cuerdas, que abren la ráfaga del estribillo para luego devolver la batuta al bajo, entre medio se abre un pequeño agujero a través del cual penetra la luz de la mejor tradición vocal de los 60; un nuevo cambio de ritmo que conduce a la canción a derroteros muy diferentes de aquellos que al principio se sugerían. Y llegamos a mis dos momentos favoritos del disco, el primero se titula "Snowflakes and Heartache". Esta novena pista de "Look What The Rookie Did" está emparentada con "Temptation Summary", aunque en este caso la banda va directa al grano, sin concesiones. Nos encontramos de nuevo ante una compleja estructura, de apariencia caótica pero de resultado armonioso, una canción que hace un brillante uso de los metales y que cuenta con unos punteos de guitarra flamencados que sitúan a Zumpano en la mejor tradición del pop elegante y atemporal, pasando a formar parte de una genealogía que les emparenta directamente con monstruos de la talla de Love, The Zombies o The Beach Boys. "Snowflakes and Heartache" es sencillamente sublime, y lo es en la medida que lo son "Alone Again Or" o "The Time of The Season", no creo que una sola banda de pop en la primera mitad de los años 90 haya sido capaz de igualar el nivel que alcanzan Zumpano con esta canción. La canción funciona como un todo colectivo en el que cada instrumento tiene su función e incluso ritmos diferentes, no se trata de seguir la pauta que marca la sección rítmica sino de crear una melodía utilizando diferentes tonalidades, como si se tratase de una composición polifónica. Y lo mejor de todo es que lo que muchos habían logrado en casi diez minutos de canción, Zumpano lo condensan en apenas tres minutos y medio; ese es el caos controlado y armonioso que tan bien dominan Zumpano, y "Snowflakes and Heartaches" es su mejor expresión. Pero cuando estéis a punto de desfallecer de la emoción y del gozo, no se os ocurra bajar la guardia, porque los cuatro geniecillos canadienses nos van a dar la puntilla con "Jeez Louise". Zumpano saca a relucir su lado más punk en la décima canción del disco, un tema para escuchar a todo volumen y no parar de dar saltos. La canción se abre con una guitarra con wha wha que acaba dando paso a una verdadera explosión de energía, una fiesta a la que también están invitados los metales, protagonistas de los cambios de ritmo y encargados de insuflar swing a un tema redondo de principio a fin. Y después del ritmo frenético de "Jeez Louise" llega la calma de "(She's A) Full Blodded Sicilian", el tema que cierra los créditos de "Look What The Rookie Did". Esta canción cierra perfectamente el disco, se trata de un medio tiempo en el que aparece como invitado especial un banjo, curiosamente es la canción más larga del LP, un tema marca de la casa con ecos de The Zombies y Brian Wilson y con unas guitarras que van del swing al surf pasando por el folk sin apenas despeinarse. "Look What The Rookie Did" guarda una sorpresa a modo de canción oculta, un tema que no aparece en los créditos y que supone la pista número doce. Se trata de una canción que recoge el ambiente de lo que bien pudiera ser un local de ensayo, en el que escuchamos una batería y una guitarra distorsionada en constante diálogo; es una pista que no aporta nada y que bien se podrían haber ahorrado el cuarteto de Vancouver. Ésta es una opinión personal, pero nunca he entendido por qué se hacen este tipo de cosas en algunos discos, si nos fijamos, en los años 90 era bastante frecuente, ahora, afortunadamente, esta tendencia parece haber desaparecido.

El debut de Zumpano fue muy bien recibido por la crítica, aunque tuvo unas ventas discretas, algo llamativo en un momento en el que se vendían muchos más discos que en la actualidad (que curioso que ahora, que es cuando más música se escucha, sea cuando menos se vende), los periodistas especializados se vieron sorprendidos por el sonido de Zumpano, una propuesta sin grandes pretensiones que ofrecía una pincelada diferente en un panorama dominado por los monolíticos sonidos del grunge y por la estrechez de miras del pop más comercial. En 1996 Zumpano remataría su carrera con su segundo disco, "Goin' Through Changes", un trabajo en el que las melodías dan un pasito más allá y apuestan por una mayor complejidad, emparentándose directamente con las composiciones de Burt Bacharach. "Goin' Through Changes" fue unánimemente aclamado por la crítica, que sigue considerándolo el mejor disco de Zumpano, para este humilde escribiente es un magnífico disco, aunque más blandito que su antecesor, con menos garra y frescura que "Look What The Rookie Did"; digan lo que digan, no hay amor como el primero. Y pasaron los años sin que hubiese noticia alguna sobre Zumpano, nadie había anunciado su disolución pero tampoco se había presentado material nuevo por parte de la banda, su situación era un misterio. Hasta que en el año 2000 Carl Newman reaparece de manera fulgurante con su nueva banda, The New Pornographers, con la que conocerá las mieles del éxito que se le habían negado a Zumpano. The New Pornographers es un antiguo proyecto que Carl Newman decide retomar en los albores del nuevo milenio, esta formación cuenta con la presencia de la mismísima Neko Case, niña mimada de la crítica independiente. Será en una entrevista, ya al frente de su nueva banda, cuando el propio Newman reconozca la separación de Zumpano, la cual se produjo poco después de que "Goin' Through Changes" viese la luz. También en el año 2000, Michael Ledwidge vuelve a la escena como Near Castlegar, convertido en hombre orquesta, Jason Zumpano haría lo propio en 2003 al frente de Sparrow, y más tarde, en 2007, con Attics and Cellars. Jason Zumpano y Carl Newman (que también firma sus discos como A.C. Newman) han grabado material en solitario, y el primero de ellos se ha destapado como un magnífico pianista, así lo plasma en sus propias grabaciones y en las distintas colaboraciones en las que se ha involucrado. Para la historia quedan dos sobresalientes LP's y tres singles, uno de ellos compartido con otras tres bandas, además de varias participaciones en recopilatorios y discos de homenaje; ese es el pequeño, pero exquisito, legado que nos deja Zumpano.

Llega la hora de echar el cierre a esta extensa entrada y lo vamos a hacer, como es costumbre, con los enlaces y los videos. Cuando Zumpano estaban en activo, queridos niños, ese invento del demonio llamado internet apenas se conocía, es por eso que me ha resultado complicado encontrar enlaces de enjundia para recomendaros. No obstante, no soy de los que se rinde fácilmente, de modo que finalmente he seleccionado cuatro enlaces que podrán proporcionaros una visión más amplia de la carrera del cuarteto de Vancouver; vamos allá: El primer link os conducirá a la web de Sub Pop, donde hay un pequeño espacio dedicado a Zumpano, ahí podréis encontrar una breve historia de la banda (extraída de Wikipedia, por cierto, ya les vale...), además de fotos y las grabaciones del cuarteto, las cuales podéis adquirir a precios asequibles. El segundo enlace os situará en la web personal de Jason Zumpano, en la que el músico canadiense muestra detalles de sus trabajos más recientes. Pero el enlace más jugoso es el tercero, el de la web Behind The Beehive, una página diseñada por un fan de la banda (no en vano, "Behind The Beehive" es el título de uno de los temas incluídos en el segundo disco de Zumpano) y en la que ponen a nuestra disposición todas las rarezas y caras B's de la banda, además de entrevistas, directos y vídeos; no os la perdáis, aunque el diseño deja mucho que desear. Y por último, como no he encontrado una entrevista decente realizada a Zumpano en ninguna web (aunque podéis disfrutar de una en Behind The Beehive), he elegido un link que os llevará a una entrevista realizada a Jason Zumpano en mayo de 2010 en The Line of Best Fit. En cuanto a los videos, tampoco había mucho donde elegir, así que he optado por lo fácil, los dos clips que se rodaron de "Look What The Rookie Did": "Party Rages On" y "I Dig You". No hace falta que me deis las gracias, más bien soy yo quien os agradece que aún estéis leyendo este testamento, aunque si queréis hacerlo no os lo impediré; ser agradecidos saca lo mejor que llevamos dentro, y eso siempre resulta sorprendente y reconfortante. Espero que os guste.

ZUMPANO EN LA PÁGINA WEB DE SUB-POP

PÁGINA WEB DE JASON ZUMPANO



BEHIND THE BEEHIVE

ENTREVISTA A JASON ZUMPANO EN THE LINE OF BEST FIT




ZUMPANO- LOOK WHAT THE ROOKIE DID

6 comentarios:

josechu modforever dijo...

Pues gracias amigo binguero.... si algo tenía por ahi de Zumpano tu completísimo comentario me ha hecho volver a ellos y sonrojarme por estar en plena época powerpopera y no tenerles presentes, joer que buenos son!.
De nuevo gracias! y un abrazomod.

closada dijo...

¡Ays! A mí ningún disco me hizo olvidar la crisis del fletán y aún sigo dándome cabezazos contra las paredes por no haber podido disfrutar de Bum... ¡Sig!

Joder, son buenos estos quillos. Ya están sonando en mi computadora y no puedo parar. ¡Oh, yeah!

Gracias, pichón.

Besicos

Anónimo dijo...

Hola Bingue,

pero que ven mis ojos! hoy me has tocado la fibra...viví este disco con intensidad cuando salió y recientemente (gracias a la mención de un amigo) volví a rescatarlo y a disfrutarlo de la misma forma,más si cabe,porque ahora con la perspectiva que te da el paso del tiempo,lo convierte en una auténtica joya oculta de los 90´s! es un disco sublime,poco más puedo añadir a tus comentarios sobre el disco,(no sabía que "Rosecrans Boulevard" era una versión! voy a buscarla ya!)
GRACIAS por dar a conocer esta trufa,intuyo que de este encuentro surgirán grandes historias de amor,así que consigan cuanto antes esta maravilla! su salud se lo agradecerá...
Saludos
Mr.Bojangles

Txals dijo...

Fantástico como siempre, no lo conozco y merece una cata. Aunque mi principal razón por comentar a día de hoy es pasarte este enlace:

http://www.fileserve.com/file/mPjg7pf/www.NewAlbumReleases.net_Noah%20And%20The%20Whale%20-%20Last%20Night%20On%20Earth%20%282011%29.rar
Se trata del próximo disco de Noah and The Whale, me acordé del post que le dedicaste y recuerdo lo mucho que me gustaron, creo que el sitio más apropiado para esta nueva criatura es aquí. Ya me contarás que tal.

Saludos y que aproveche

binguero dijo...

Saludos, familia, y gracias por los comentarios, no me canso de repetir que son la razón de ser de éste y de muchos otros blogs.

Josechu, qué alegría verte de nuevo, no sabes cuánto me alegra que mi entrada te haya hecho regresar a Zumpano, una banda que no ha sido justamente valorada por la crítica reciente, seguro que dentro de 20 años se les venerará como hacemos hoy con bandas de los 60, como Left Banke, por citar alguna. Gracias a ti por tu comentario y vuelve siempre que quieras, ya sabes que estás en tu casa. Closada, qué mal lo pasamos con la dichosa crisis del fletán, ¿eh? Tú y yo sabemos de lo que hablamos, hasta llegamos a ver el cartel que anunciaba aquel concierto. Pero en fin, después de tantas batallas, no debemos lamentarnos por lo que no hemos visto, sino alegrarnos de haber disfrutado de conciertos ya míticos como el de Green Day en la En Bruto o el de Roy Loney and The Longshots (banda en la que, por cierto, tocaba el bajista de Bum, Kevin Lee) en la Piedra de Blarney; por citar sólo dos y no aburrir al personal al más puro estilo "abuelo Cebolleta". Me alegra que te gusten Zumpano, ya verás como se acaba convirtiendo en una banda importante para ti. Gracias por el comentario y besos. Bojangles, qué te voy a contar de Zumpano... que a mí también me tocan la fibra de una manera muy especial, por cómo los descubrí, por la época en que llegaron a mi vida, por todo cuanto han significado, y siguen significando, en mi pequeño planetario musical. Yo también deseo que surjan innumerables historias de amor con Zumpano, y sobre todo que la gente se haga con el disco, ya que el interés de quien escribe estas líneas es que la gente escuche los discos que se cuelgan en este blog para más tarde adquirirlos; puede estar tranquila, señora ministra. Y por último, Txals, un millón de gracias por el enlace, llevaba tiempo esperando la salida de este disco; no sé cómo lo haces pero siempre eres el primero en enterarte de todas las novedades, es un lujo tenerte entre mis asiduos visitantes. De paso espero que te hayas enganchado a Zumpano y así te unas a nuestra secta, me consta que cada vez somos más y acabaremos tomando el congreso de los Diputados disfrazados de la gallina Caponata. Lo dicho, mil gracias y un fuerte abrazo.

La verdad es que vosotros cuatro, junto con algún que otro visitante más, os habéis convertido en el núcleo duro de Rainy Day Music, no sabéis cuánto se agradece saber que mis cagarrutas mentales, y espirituales, siempre cuentan con la respuesta de unos cuantos fieles. Gracias y seguid visitando y comentando en Rainy Day Music.

ArturoBoy dijo...

Fántastico, uno de mis blogs favoritos reseñando uno de mis discos más escuchados, la verdad es que ésta joya me trae muy buenos recuerdos de la adolescencia, no me cansaba de repetirlo, y ahora en iTunes nunca le doy skip. Saludos desde México