miércoles, 14 de septiembre de 2011

Jens Lekman- Oh You're So Silent Jens (2005)


Reconozco públicamente que una de las principales razones por las que me saqué el permiso de conducción fue para poder escuchar la música que a mí, y no a ningún otro individuo, melómano o no, me diese la real gana. En algunos aspectos de la vida no he sido precisamente un tipo precoz, de hecho había atravesado la frontera de los 30 cuando me decidí a ponerme por primera vez a los mandos de un automóvil. Esa decisión llegó tras muchos quebraderos de cabeza, sobre todo aquellos que concernían al desplazamiento y a la logística de la unidad familiar, pero no puedo ocultaros a vosotros que otra razón subyacía bajo aquella iniciativa. Durante años he sido un paciente pasajero, un partenaire de viaje perfecto que se ha comportado con una educación exquisita mientras sufría cruentos ataques sonoros de triunfitos, radioformulistas e indies de mercadillo. Pero todo tiene un límite, queridos míos, y tras lustros de acumular ponzoña en mis adorados pabellones auditivos decidí zanjar este tema convirtiéndome en dueño de mi propio destino musical. Seleccionar música para un viaje es todo un arte, sobre todo si eres tú quien está al volante, ya que has de decantarte por sonidos que te resulten relajantes y que no impidan el correcto devenir de la, siempre delicada, conducción. Hay discos que me encantan pero que jamás pondría en el coche, tal vez por resultarme excesivamente eufóricos, o por sonar profundamente hipnóticos, incluso mántricos, en cambio hay discos que parecen haber sido compuestos para disfrutar mientras se ejerce el noble arte del manejo del volante. Un buen disc jockey de carretera también ha de tener en consideración al resto de pasajeros, decantándose para ello por sonidos fáciles y ritmos asequibles; quienes lo hemos sufrido sabemos de la crudeza de un largo viaje escuchando ruiditos y propuestas vanguardistas. Es fundamental saber qué le gusta a nuestra tripulación e intentar llegar a una entente cordial entre nuestras inclinaciones musicales y las preferencias del resto del pasaje. Tal vez por ello, suelo llevar en el coche discos pausados, mucha Rainy Day Music: bossa nova, power pop (no muy power), rock de raíces, chanson, country, soul (en su vertiente más emocional y romántica), folk, y pop en sus múltiples reencarnaciones, siempre y cuando haya de por medio buenos arreglos y unas voces muy cuidadas; mi versión mas macarra, que la tengo y muy pronunciada, la reservo para el ámbito doméstico. Uno de los discos que más me ha acompañado en el coche en este verano que está a punto de acabar (¡¡¡por fin!!!) es precisamente el que hoy quiero compartir con vosotros, un ecléctico y variado ejercicio de pop a cabo de Jens Lekman, un músico sueco que hoy se sube a nuestro utilitario para hacernos pasar un viaje agradable. Tomad asiento y abrochaos los cinturones, y no olvidéis tomar una biodramina, que aún estoy pagando el coche y no quiero sorpresas desagradables.

Jens Lekman responde al estereotipo de figura de culto del pop, un tipo capaz de convencer a crítica y público, con una carrera asentada y una prolífica producción, pero que sigue siendo un desconocido para los grandes medios. Jens es un adalid del "do it yourself", de hecho gran parte de sus temas han sido grabados en su estudio casero, y es todo un experto en el uso de samplers en sus temas. No tengáis miedo, amantes de lo analógico, nuestro amigo sueco introduce los samplers en sus canciones con una gran inteligencia y con un gusto exquisito, haciendo gala además de una considerable cultura musical. Pero vayamos por partes, Jens Lekman nace en Gotemburgo en 1981, ciudad en la que transcurre su infancia, una etapa de su vida en la que no muestra ninguna inclinación artística en concreto. Será a los 14 años, cuando un amigo le proponga tocar el bajo en una banda de versiones, cuando se produzca su primer contacto serio con el mundo de la música. Lekman pasa un tiempo componiendo sus propias canciones, dando muestras de una creatividad y de una capacidad compositiva enorme, en pocos años compone cientos de temas. En 2001 se autoedita el primero de sus CD´s caseros, conocido como "The Budgie Album", lo hará bajo un seudónimo, Rocky Dennis, nombre robado al protagonista de la película "Mask" ("Máscara" en los cines españoles). Un año más tarde recopila en otro CD sus mejores temas y envía una copia al sello estadounidense Secretly Canadian, algunas de esas canciones verían la luz en 2003 en forma de EP, bajo el título de "Maple Leaves", causando un gran revuelo en internet y convirtiendo al joven Jens en centro de atención para críticos y melómanos. Poco más tarde, el sello sueco Service Records reedita el EP, y un año después, en 2004, Jens Lekman abandona su seudónimo y graba un nuevo EP, "Rocky Dennis in Heaven", al que le seguirá otro EP, "Julie". A finales de 2004 verá la luz el primer largo de Lekman, "When I Said I Wanted To Be Your Dog", que recoge 11 canciones grabadas entre 2000 y 2004, un disco que confirma las enormes expectativas que se habían depositado en el joven compositor, que pronto alcanza la cima del olimpo indie. Pero Lekman no se muestra conformista, sino que más bien se comporta como un músico inquieto que se embarca en giras de todo tipo, de hecho se le ha podido ver sobre un escenario a él solo acompañado de un reproductor de CD y de una guitarra, o interpretando a capella sus canciones, pero también se ha embarcado en giras acompañado de una banda femenina con sección de vientos incluída, o con un coro y un cuarteto de cuerda; Jens Lekman es impredecible. En 2005 aparece en el mercado un nuevo trabajo del sueco, precisamente el que nos ocupa, titulado "Oh You're So Silent Jens", y que recopila sus tres EP's con Secretly Canadian: "Maple Leaves", "Rocky Dennis in Heaven" y "Julie", junto a otros temas incluídos en recopilatorios y rarezas.

La recopilación "Oh You're So Silent Jens" toma su título de una de las estrofas de la canción "Black Cab", incluída en su primer EP, "Maple Leaves", y que se convirtió en uno de sus primeros éxitos. Reúne, como ya señalábamos, el primer material oficial de Jens Lekman, los 3 primeros EP's con Secretly Canadian y diversas colaboraciones en recopilatorios; material, todo él, descatalogado y de muy difícil adquisición, por lo que se antoja como un disco imprescindible para conocer los comienzos musicales del compositor sueco. Tal vez la mayor peculiaridad de la música de Lekman sea el uso de los samplers, que se integran perfectamente en el discurrir de cada tema, apuntalando la estructura sin remitirnos explícitamente a la canción original. La querencia por los loops y los samplers se ve complementada por un gusto por los arreglos elegantes, en los que las cuerdas toman el protagonismo, conformando así el sello de identidad de Jens Lekman. Podríamos calificar el sonido de Lekman como amable, con sutiles arreglos orquestales que le acercan en ocasiones al pop de cámara de bandas como los primeros Belle & Sebastian, y con un sentido del humor que le emparenta con su admirado Jonathan Richman. Además la sensibilidad del compositor sueco nos hace pensar en ocasiones en Stephin Merritt, y su elegante voz recuerda a algunos crooners del pop y del rock, como el eterno Scott Walker; pero no sólo eso, el uso de los samplers nos hace pensar en el Beck más íntimo, y en algunas de las canciones de Lekman hay ecos de bandas tan dispares como Television Personalities, Dexy's Midnight Runners, The Smiths o Beat Happening. Todo ello convierte a Jens Lekman en un músico difícil de catalogar, una rara avis que se empapa de todo aquello que le llega, dando forma a una propuesta muy personal. Es difícil destacar una sola canción de este recopilatorio, porque Lekman se mueve a un nivel altísimo y el disco está repleto de hits, canciones que en un primer momento pueden pasarnos desapercibidas pero que enseguida acabarán metiéndose en nuestra cabeza, de donde se resistirán a salir durante una buena temporada. Entre los samplers que Lekman utiliza en esta colección de canciones podemos citar los siguientes: "Walk Away Renée" de The Left Banke, "By The Time I Get To Phoneix", de Glen Campbell y "Do You Wanna Dance", de The Mamas & The Papas, tres temas que se dan cita en una sola canción, la monumental "Maple Leaves", una de las mejores composiciones de Lekman, y un claro ejemplo de cómo se pueden utilizar los samplers de manera inteligente y creativa. Otro de los grandes momentos del disco llega con "Pocketful of Money", que utiliza un fragmento de "Gravedigger Blues", de Beat Happening, o con el hit "Black Cab", que echa mano de "Mary Jo", de Belle & Sebastian, y de "I've Got Something on my Mind", de The Left Banke, también podemos citar el tema de The Shangri-Las "Remember (Walkin' in the Sand)", que aparece formando parte de "A Sweet Summer's Night on Hammer Hill". Pero no receléis del pobre Jens, no todo son samplers en este disco, ni mucho menos, de hecho las canciones que toman fragmentos prestados son 6 de las 17 que componen este recopilatorio; de modo que los descreídos del arte de la remezcla podrán comprobar como suenan las composiciones de Lekman limpias, sin adulterar. Buen ejemplo de ello son "Sky Phenomenon", con un delicioso piano capaz de emocionarnos por si solo, "Someone to Share my Life with", que bebe del pop spectoriano y del intimismo acústico de bandas como Mojave 3, o "I Saw her at the Anti War Demonstration", que arranca con un precioso arreglo de cuerdas para convertirse en una redonda canción de pop que navega entre el Morrisey más inspirado y el Richman más surrealista. Todas ellas son un ejemplo de la calidad de Jens Lekman como compositor, maravillosas perlas que trufan un disco que suena fresco y variado, eclecticismo bien entendido al servicio de un talento que tiene que darnos todavía muchas alegrías. Ahora es vuestro turno, elegid vuestra favorita, os aseguro que no será tarea fácil.

Tras tres años de frenético trabajo, Jens Lekman anunció en su web que iba a tomarse un largo descanso para trabajar en el material de su segundo disco de estudio, además aseguraba haber aceptado un puesto de empleo en una sala de bingo local. Sin embargo, Lekman abandonó su nuevo trabajo apenas dos días más tarde para dedicarse en cuerpo y alma a su proyecto musical, lo que daría sus frutos en 2007 con la publicación del álbum "Night Falls Over Kortedala". Su última grabación ha visto la luz hace tan sólo unos días, se trata de un nuevo EP, titulado "An Argument with Myself". Entre tanto, Jens Lekman ha ofrecido un buen número de conciertos y ha colaborado con artistas tan diversos como The Ladybug Transistor, El Perro del Mar o Javiera Mena, demostrando que es uno de los músicos más activos y creativos del panorama pop actual.

Una vez más me he vuelto a enrollar más de la cuenta, ya veis en lo que han quedado mis propósitos de enmienda... En fin, vamos echando el cierre a este post con los consabidos enlaces, por supuesto web oficial y myspace de Jens Lekman, además del espacio dedicado en la web del sello Secretly Canadian al músico escandinavo. También he recogido la reseña que de "Oh You're So Silent Jens" se hizo en Pitchfork, así como una entrevista aparecida en la página Super45. Y en último lugar he seleccionado tres enlaces a tres sesiones en directo grabadas por Jens Lekman, la primera con los amigos de La Blogothèque, la segunda para Brass Tree, y la tercera en el entrañable taxi de The Black Cab Sessions. Y por si había pocos videos he completado la entrada con dos más, el clip oificial (al menos eso creo) de la tremenda "Pocketful of Money" y la interpretación de "F Word" que Jens hace para La Blogothèque. Espero que os guste.


JENS LEKMAN- OH YOU'RE SO SILENT JENS


WEB OFICIAL DE JENS LEKMAN

MYSPACE DE JENS LEKMAN


JENS LEKMAN EN SECRETLY CANADIAN

RESEÑA DE OH YOU'RE SO SILENT JENS EN PITCHFORK

ENTREVISTA A JENS LEKMAN EN SUPER45


JENS LEKMAN EN LA BLOGOTHEQUE

JENS LEKMAN EN BRASS TREE SESSIONS


JENS LEKMAN EN THE BLACK CAB SESSIONS

5 comentarios:

Mrs Jones dijo...

¡Gracias por el post! Jens es fantástico (y mi canción favorita es sin duda Black Cab :)). Te ha faltado poner el enlace al nuevo EP, que desde ayer se puede escuchar en streaming: http://nymag.com/daily/entertainment/2011/09/jens_lekman_an_argument_with_m.html

Yo creo que una de las cosas que más me gustan de él y que define un poco cómo es es su web, mantenida por él con un diseño de la época del html puro y duro que no tiene intención de cambiar. Además, si le escribes te contesta (yo lo he comprobado). Eso sí, tienes que ceñirte al tema que cada mes propone... (este mes es "el peor trabajo que he tenido nunca"). Y odia MySpace desde hace varios años, por eso lo tiene como lo tiene :)

Un saludo!

Chals dijo...

Un tipo singular. Me cae bien por lo que cuentas. Va a su bola. Le veo como al trobador que huye de la civilizaación. El primer video me encanta. Menudo post. Aquí tengo material para un buen rato más. Me quedaré rondando por aquí.
Saludos

estudiodelsonidoesnob dijo...

Gran disco. Pese a ser doble. Los discos dobles me ponen nervioso. No me pregunté por qué. El razonamiento de tal opinión podría llevarme un día entero y no creo que sea plan. Lo que quiero decirle es que pienso que hubiese sido un disco sencillo perfecto. Simplemente si se hubiese tenido a bien podar la hojarasca sobrante. Cosas mías que no tienen importancia en cualquier caso.

Yo al señor Lekman lo conocí con "When i said i wanted to be your dog" por recomendación de un amigo sueco común y la verdad es que me gustó bastante; especialmente la secuencia que va del Richman más ensoñador -si eso fuese posible- en "Do you remember the riots?" a la declaración de amor y fragilidad que es "Sylvia", pasando por la canción pop PERFECTA ("You are the light" -yeah i got busted-) o esa delicatessen que atiende por "If you ever need a stranger", con su silbido inicial, el piano llorón y el coro femenino final. Me recordaba, mejor aún, me retrotraía a los primeros Paul Kelly y los Messengers, a los Go-betweens (facción McLennan), a Steve Forbert. A Jonathan Richman claro. Ese pop bonito, en absoluto amanerado, deudor del Brill building y de la chanson. Un pop de verdad, un tanto melancólico pero vital. Debilidades reflejadas imagino.

En cambio la cara b me pareció muy fallida, como si hubiese sido hecha deprisa y corriendo para dar con las canciones suficientes para completar el disco. Sin ninguna melodía para el recuerdo. Apresurada. Balbuceante.

Y claro que lo era. Poco más tarde me enteré que tanto ése como "Night falls over Kortedala" eran recopilaciones de eps, singles y cosas sueltas. De ahí esa cierta falta de cohesión. Después del disco que usted reseña ya le perdí la pista.

En fin, como siento extenderme y divagar, no puedo evitarlo.

Abrazos.

Anónimo dijo...

Hace ya mas de una decada que deje el terrorismo sonoro en coches ajenos y transporte publico...si amigo yo era unos de esos tipos que se acercaba al conductor y le pedia, con suma educacion para no levantar sospecha, que pusiera una cinta sin etiqueta para deleite personal y sufrimiento del resto... ya conces mi lado más estridente y te puedes imaginar. Esos tiempos de juventud pasaron y como bien dices, la seleccion musical en viaje debe ser seleccionada con el maximo cuidado y cariño, este verano el disco que principalmente nos ha acompañado en todos los viajes ha sido el "Forever Blue" de Chris Isaak... al tercer corte todo el mundo pregunta y apunta el disco que deleita y no es para menos. Seguro que tu propuesta sonora para un viaje es igual de exquisita y en el proximo desplazamiento, si Pocoyo me deja, la pinchare, a ver si apacigua a la fiera de mi niña. Un abrazo

P.D.:y este Jueves te podrás escapar?

Lobok75

binguero dijo...

Muchísimas gracias a todos, menudo lujazo de comentarios. Esta vez habéis echado el resto y habéis dejado textos con enjundia, los cuales merecen ser debidamente comentados y, por supuesto, agradecidos.

Mrs.Jones, sabes que te sigo a través de tu blog (el cual recomiendo a todo el mundo: http://www.torredecanciones.com/) y por lo tanto conozco tu debilidad por Jens Lekman, así que jugué con ventaja, sabía que comentarías esta entrada, jeje. Gracias por tus palabras y por los datos que aportas. Un abrazo

Chals, compañero, me alegra que te haya gustado Jens Lekman. La verdad es que sí que se le puede definir como un tipo que va a su bola, uno de esos extraños ejemplares de artistas que viven la música de una manera natural, sin poses ni artificios. Disfruta del post, he intentado proporcionar toda la información que he encontrado. Un abrazo.

Estudiodelsonidoesnob, desconozco si la edición en vinilo de este disco es doble, lo que tengo claro es que en CD se trata de un trabajo sencillo; no sé si habrá alguna edición especial con más extras. Hablando del tema, tampoco soy yo muy fan de los discos dobles, o son un truño y acaban resultando interminables, o son una joya como el "Exile on Main Street" de los Stones; no hay término medio con estas ediciones. La verdad es que haces una perfecta radiografía de Lekman, se nota que conoces su trabajo y que te gusta. Yo también siento una debilidad especial por el pop bonito (ojo, no confundir con ñoño) y melancólico, y en eso los suecos son auténticos especialistas. Por cierto, divaga y extiéndete cuanto desees, estás en tu casa y aquí los comentarios razonados y currados nos encantan. Un abrazo.

Lobok75, conozco tu faceta de terrorista de la carretera, de hecho yo también me he comportado aí en ocasiones; siempre que alguien me iba a llevar en su coche durante un viaje largo aparecía yo con mi cinta, listo para dar la barrila. Pero luego, cuando te colocas tú en el lugar del conductor todo cambia, yo al menos necesito tranquilidad y buenas vibraciones. Buena elección el "Forever Blue", probablemente sea lo que más me guste de Isaak, que también tiene buenos truñacos, también... Eso sí, lamento advertirte de que Jens Lekman no asegura la doma de infantes asilvestrados, pero prueba, tal vez se obre el milagro, jejeje. No te quejes, que tienes dos joyas en casa, bueno tres, que si no habrá una que se me enfadará. Por cierto, sí que me escapé ayer, y he de decirte que te perdiste un verdadero espectáculo, JC Brooks es un showman, todo carisma, pura sensualidad, provocación y fuerza, un frontman de los que ya no quedan. Algún tema sonó demasiado 70's soul, pero en general muy buen nivel el de estos chicos. A ver si nos podemos escapar el sábado que viene a Pike Cavalero. Besos y abrazos.

Bueno, queridos y queridas, GRACIAS por vuestros comentarios, son verdadero caviar de beluga para este humilde blog. Seguid disfrutando de los días de lluvia, se os quiere y se os necesita. Un abrazo.