miércoles, 28 de mayo de 2008

Niño Josele- Paz (2006)


Cuando Bill Evans falleció en 1980 Niño Josele sólo tenía 6 años, con toda seguridad no había oído hablar del pianista americano, una de las figuras clave en la historia del jazz, y ni siquiera imaginaba que su música acabaría inspirándole un disco maravillosamente poético 26 años más tarde. Con el tiempo Niño Josele acabaría convirtiéndose en uno de los mejores guitarristas españoles, con tan sólo 16 años ganaría un importante concurso de flamenco y acabaría dominando todos los palos de esta música, comenzaría una fructífera carrera que le llevaría a tocar con sus ídolos, como Paco de Lucía, Duquende, Diego "El Cigala" o Enrique Morente, pero este joven inquieto no acotaría su virtuosismo ni sus ganas de experimentar, lo que le llevaría a acompañar también a artistas muy alejados del flamenco, entre ellos Lenny Kravitz o Elton John. Esa falta de prejuicios y esa libertad son la clave para entender el nacimiento de este disco y la manera de entender la música de este monstruo de la guitarra. Todo parece indicar que el primer contacto de Niño Josele con el Jazz se produce cuando el trompetista Jerry González llega a España, ese contacto quedaría plasmado en un disco "Los Piratas del flamenco" (2002), grabado en Casa Limón y que contaría, además de con el trompetista y el guitarrista ya mecionados, con Israel Suárez "Piraña" y Diego "El Cigala". Pero será a través del piano de Bebo Valdés cuando se produzca el encuentro definitivo de Niño Josele con Bill Evans; parece que Bebo se encontraba interpretando una pieza del músico americano y Niño Josele al escucharla preguntó - ¿Qué es esa música tan bonita? -, el flechazo entre el fallecido pianista y el joven guitarrista se materializaría en forma de este disco que lleva por título "Paz".

Niño Josele contó en su particular viaje musical con la ayuda de varios amigos, que fueron acecándole a la música de Bill Evans, entre ellos Fernando Trueba y Javier Limón que se encargarían de producir este trabajo. Poco a poco las notas de Bill Evans abandonaron el piano para pasar a la guitarra española en una verdadera lección de valentía musical, la misma que años antes habían mostrado Michel Camilo y Tomatito al realizar su trabajo "Spain" (2000), cerrando las bocas de todos aquellos que decían que piano y guitarra española no podían convivir en armonía. En cierta manera "Paz" es heredero del disco de Camilo y Tomatito, al igual que éste lo era del "Sketches of Spain" de Miles Davis (1960); el trabajo de Niño Josele se adentra en unos terrenos en los que pocos músicos se han atrevido a aventurarse, curiosamente las veces en que tal osadía ha tenido lugar el resultado ha sido excelente, pero parece que a los músicos de jazz les da mucho respeto investigar en los sonidos flamencos, al igual que a los flamencos parece causarles un gran reparo dejarse llevar por los sonidos del jazz. Ese es uno de los méritos de Niño Josele, sus ansias de experimenación, su libertad, el valor que demostró encerrándose a grabar este disco, aún a sabiendas de que los sectores más reaccionarios del flamenco no iban a estar de acuerdo él. Pero el guitarrista fue más allá y culminó un trabajo sobresaliente, en el que tiene cabida no sólo el jazz de Bill Evans, sino también temas de músicos brasileños como Luis Eça ("The Dolphin") o Francis Hime y Ruy Guerra ("Minha"), demostrando que no tiene ningún reparo en adentrarse en cuaquier lenguaje musical, que no hay grilletes que le obliguen a seguir rancias tradiciones, que la música es más que una interminable relación de estilos, que es un lenguaje universal y que él no tiene miedo a hablarlo, aunque algunos no quieran (o no sepan) escucharlo.

"Paz" es un disco lleno de sentimiento, se nos presenta como "la carta de amor de Niño Josele a Bill Evans", y realmente uno siente que en cada tema el guitarrista le agradece sinceramente al malogrado pianista haberle descubierto todo un universo nuevo. El primer tema "Peace Piece" es simplemente magistral y recrea perfectamente la técnica de Evans al piano, trasladada en este caso a la guitarra, evoca en cierta manera a compositores como Erik Satie y nos hace reflexionar sobre la originalidad de Bill Evans; sin duda debió resultar llamativo en los círculos jazzísticos de los años 50's encontrarse con un músico que encontraba su fuente de inspiración en compositores clásicos europeos como Bizet, en lugar de explorar las raíces africanas del jazz tal y como hacían la mayoría de sus contemporáneos. "Peace Piece" marca el tempo del disco y sirve como introducción perfecta al resto de temas, en los que Niño Josele se acompaña de músicos como Jerry González (trompeta), Javier Colina (contrabajo), Joe Lovano (saxo tenor), Horacio "El Negro" Hernández (percusión), Marc Johnson (contrabajo) y Tom Harrell (trompeta), además de las voces de Estrella Morente (en "Minha") y del hermano de Nat King Cole, Freddy Cole (en "I Do It For Your Love").

El resultado es un disco enormemente sugerente, sosegado a la vez que atrevido, técnicamente exquisito a la par que honesto; un trabajo cargado de un lirismo especial que nos hace desear que esa "historia de amor" entre Niño Josele y Bill Evans no termine nunca y que tenga como resultado una abultada descendencia. Espero que os guste.


Página web oficial de Niño Josele



NIÑO JOSELE- PAZ

3 comentarios:

Espantatuertos dijo...

Pues yo de este ni idea, ya te dire.
Si tengo algo interesante, y quieres ya te dije, ya me diras donde te lo envio.

No obstante veo que solito te manejas mu bien.

ignattius dijo...

Lo disfruto desde el día en que me lo prestaste. Y escuchar "Peace Piece" me hace creer que el mundo está bien hecho y en él se puede encontrar sosiego.
Hace poquito vino por ZAZ un primo de mi santa; profe de música en un IES de Badalona: "Veo que tienes muchos discos ¿tienes algún tranquilizante para mis fieras?"
Hay una especie de Sidney Poitier charneguico que me ha prometido que este septiembre va a intentar poner calma en la rebelión de su aula con el Niño Josele...
Seguiremos informando

binguero dijo...

Qué interesante el Sidney Poitier charnego, domando a sus fieras con este discazo. Ya nos comentarás los resultados. A mí me parece un disco impresionante, de los que te dejan boquiabierto durante un buen rato, yo he llegado a perder la noción del tiempo escuchando la guitarra del Niño Josele. Simplemente es un disco necesario para vivir. Señor, apiádate de todos aquellos que no han oído este disco y perdónalos porque no saben lo que hacen.