martes, 18 de noviembre de 2008

Melingo- Maldito Tango (2008)


Cuando la primera entrada irrumpió en este blog yo me empeñé en recalcar que esta bitácora nacía como una criatura libre de prejuicios, recuerdo que anuncié que éste no era un blog de estilo, es decir que no se iba a dedicar en exclusiva al blues, al jazz ni al cante jondo, sino que iba a centrarse en la música, sin conceder importancia a las etiquetas. La verdad es que me gustaría renovar mis votos al respecto, y lo voy a hacer presentándoos un disco diferente a todos los que hasta la fecha se han asomado a este blog, el último trabajo del personal cantante de tango Melingo. Lamentablemente me encuentro con un inconveniente, mi desconocimiento absoluto sobre el tango, su música y su filosofía, hecho que hace que me tiemblen las piernas al acercarme a una cuestión tan seria, la cual me infunde muchísimo respeto. Es por ello que he elegido a una de mis mejores amigas para que os hable del tema, Wikipedia; haciendo click aquí encontraréis un completísimo artículo sobre el tango, su historia y peculiaridades, que os servirá de introducción perfecta a esta entrada.

A mí no sé si me gusta el tango, pero sí que sé, perfectamente, que me gusta Melingo. Supongo que, como ocurre con aquellos artistas que partiendo de un estilo de fuertes raíces tradicionales plantean una relectura o una revisión del mismo, para muchos puristas lo que hace Melingo no será tango, sinceramente, yo no me planteo este tipo de cuestiones, ese trabajo tan ingrato se lo dejo a los expertos. A mí me gusta este bonaerense porque me encanta que me cuenten historias, y escuchar una canción de Melingo es sumergirse en verdaderos relatos donde no faltan las infidelidades, el desamor, los crímenes, la soledad... Sus canciones están repletas de imágenes, su prosa es muy visual, hasta el punto de que no cuesta trabajo imaginarnos las tramas con escenarios y actores, como si de una película se tratase. Pocos músicos son capaces de sugerir tanto, por eso me gusta.

Daniel Melingo nace en Parque Patricios, un barrio de Buenos Aires, en el año 1957. Además de poseer una voz con un timbre muy personal, Melingo es multiinstrumentista, toca el saxofón, la guitarra y el clarinete, y goza de una larga e interesante carrera profesional, tanto formando parte de distintas bandas, como en solitario. Con tan sólo 18 años, Melingo pasó a formar parte de la banda que acompañaba a Milton Nascimento, una figura fundamental en la historia de la música brasileña, con quien estaría hasta 1980, año en que se embarcaría en una mítica banda argentina llamada Los Abuelos de la Nada, allí tocaría el saxo compartiendo plantel con músicos como Miguel Abuelo, Andrés Calamaro, Gustavo Bazterrica y Polo Corbella. En 1982 funda con Pipo Cipolatti Los Twist, una banda orientada hacia sonidos de corte rockabilly y de letras irreverentes, durante un breve periodo, en 1984, Melingo compagina su militancia en Los Twist con la banda de Charly García, hasta que en 1987 se muda a España, donde no tardará en formar otra banda, Lions in Love, con quienes grabaría dos discos. Pero será ya entrada la década de los 90's, cuando Melingo emprenda su carrera en solitario, y lo hará formando su propia banda, con la que dará a luz su primer trabajo como solista, "H2O" (1996), un disco en el que predominan los ritmos próximos al reggae y al funk. En 1997 Melingo se implica en un nuevo proyecto, en este caso se encargará de presentar y conducir un programa televisivo titulado "Mala Yunta" para el canal de televisión argentino Sólo Tango, Melingo invitará a distintos músicos cercanos al rock, a los que les propondrá interpretar tangos. A partir de entonces se produce una mutación en la carrera de este músico, que pasa de ser un rockero interesado en el tango, a ser un tanguista enloquecido de perfil único e inimitable. He encontrado una reseña del disco "Maldito Tango", en la que Rémy Kolpa Kopoul define a Melingo así: "¿Cuál es la receta de Melingo el Magnífico? Pues cogemos una pizca de Roberto Goyeneche "El polaco", este tanguero febril (tan agudo él), la mezclamos con Nick Cave (la semilla negra del underground), Tom Waits (con su lado arty), añadimos un poco de Gainsbourg, y combinando todas esas voces roncas y profundas y las pintas de bohemios obtendremos un esbozo de este diablo de Melingo, un viejo canalla no tan viejo pero muy pícaro." ; sin duda es una descripción muy acertada.

Podemos decir que Melingo se crea a sí mismo, inventa un personaje, el de un tanguista bohemio y anacrónico, un personaje irreverente y canalla, de esos que nos llegan al corazón. A pesar de que Melingo canta en castellano, es evidente que quienes, como yo, no estéis familiarizados con el tango, os vais a encontrar con más de un problema de comprensión, ya que la lengua del tango es el lunfardo, un complejo argot que dota al tango de expresiones maravillosa y extrañamente hermosas. Volviendo a la carrera de Melingo, hay que señalar que a su primer album le han seguido cuatro más: "Tangos Bajos" (1999), "Ufa "(2003), "Santa Milonga" (2005) y, el más reciente, "Maldito Tango" (2008). En sus discos Melingo canta temas propios y también versiones, además musica poemas de escritores como Lorca, pocas cosas se le ponen por delante a este gallardo porteño, que incluso es ganador de un premio Goya a la mejor canción original (por su tema "Pequeño Paria", incluído en la película "El Niño de Barro" de Jorge Algora, realizada en 2007; canción que encontraréis además en este disco). En cuanto al disco "Maldito Tango", os sugiero que leáis la reseña que os comentaba anteriormente, realizada por
Rémy Kolpa Kopoul, sólo tenéis que hacer click aquí. Por mi parte os recomiendo que no os perdáis temas como el que abre el disco, "En un Bondi Color Humo", verdadero cine negro con envoltorio de tango, "A lo Magdalena", que recuerda a alguna de las trágicas composiciones del cubano Miguel Matamoros (me viene a la cabeza un tema brutal titulado "La Cocainómana"), "Cuando la Tarde se Inclina", auténtico costumbrismo porteño, y el último corte, "Eco il Mondo", una maravilla de 12 minutos que tiene mucho de improvisación y genialidad. También me gustaría llamar la atención acerca de la cuidada edición del disco, que corre a cargo del sello francés Mañana, cuyo responsable es otro argentino, el componente de Gotan Project Eduardo Makaroff. Se trata de un elegante formato en cartón con el interior troquelado creando efecto de relieve, realmente original, así da gusto comprar discos.

Sin más os dejo con el disco de Melingo, invitándoos a que os sumerjáis, sin miedo, en aguas que, a muchos de vosotros, os resultarán desconocidas, pero antes os dejo, como siempre, unos enlaces de regalo. El primero de ellos os llevará a un practiquísimo diccionario on line de lunfardo, para que este peculiar argot no tenga secretos para vosotros, el segundo os conducirá a la página web Todo Tango, donde podréis profundizar en la historia de esta música, el tercer enlace corresponde a la página web oficial de Melingo, y el último de ellos os brinda la oportunidad de disfrutar de una entrevista realizada a Melingo por el diario argentino Página 12, el 15 de septiembre de 2004. Y además, esta vez sí, un vídeo, en el que el propio Melingo presenta su último disco hasta la fecha, "Maldito Tango". Espero que os guste.

DICCIONARIO LUNFARDO

TODO TANGO

PÁGINA WEB OFICIAL DE MELINGO

ENTREVISTA A MELINGO EN PÁGINA 12







MELINGO- MALDITO TANGO

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Está muy inflado toda esta movida de prensa de Melingo, no tiene realmente calidad musical, hay otros grupos que realmente están explorando otras sonoridades mucho más interesantes que la parodia que hacen los pseudo tangueros como Melingo Celeste carvallo, etc. Los preefiero haciendo rock, para nuevos sonidos tangueros escuchar 34 Puñaladas, Astillero, Fernandez Fierro. Humilde opinión de un entendido. Grosso Blog,descubri a M Ward!

Anónimo dijo...

es verdad tío,no hace falta entender de tango, si se tiene un poco de oído musical se percibe que se trata de un gesto superficial de un rockero reciclado, marketing o como se decia en mi barrio oportunismo.

binguero dijo...

En primer lugar, gracias por vuestros comentarios, aunque una vez más me gustaría destacar la importancia que tiene para mí que firméis lo que escribís; me gusta dirigirme a la gente por su nombre, y si aparecéis como anónimos, la verdad, me lo ponéis bastante complicado... Me gusta que haya comentarios en contra de los posts, no todo van a ser flores, la música, como muchas otras cosas en la vida, es una cuestión de gustos, de sentimientos, o te llega o no te llega. Por lo que veo, a vosotros dos no os llega Melingo ni su propuesta, lo cual me parece totalmente respetable; me gusta sobre todo el primero de los comentarios ya que está medianamente argumentado y además presenta a otros artistas que pueden resultar relevantes con respecto al tema que estamos tratando, que es el tango en la actualidad. Como ya comento en el post, yo no entiendo de tango ni de tanguistas, así que lo que verdaderamente aprecio de Melingo es su capacidad para contar historias, eso es lo que me gusta de él, personalmente, su propuesta no me suena a parodia, aunque vuelvo a reconocer que no tengo formación ni conocimientos como para pronunciarme al respecto.

Viendo las últimas entradas, me ha dado por pensar que somos excesivamente críticos con la música cantada en español, es como si a aquello que entendemos (desde el punto de vista idiomático) le pidiésemos mucho más, le buscásemos constantemente defectos o carencias. Como prueba los comentarios que encontraréis en el post de Abraham Boba o en el de Espaldamaceta: cero. ¿Realmente a nadie le ha parecido interesante, o simplemente curiosa, alguna de estas propuestas? Creo que no se puede negar que ambos artistas son dos bichos raros en el panorama actual de la música española, lo cual ya les concede cierto interés y un indudable mérito. He de admitir que este hecho me sorprendió, de modo que decidí probar suerte con otro músico que cantase en nuestra lengua pero que no hubiese nacido en la Península Ibérica, entonces surgió Melingo y ¡oh, sorpresa! llegaron los dos primeros comentarios negativos desde que este blog está en activo, ¿casualidad? Sea como fuere, no quiero que esto parezca un reproche a mis queridos anónimos que han manifestado sus sentimientos hacia la música de este argentino, al contrario, repito que me gusta que haya comentarios de todo tipo, entre ellos negativos, ya que fomentan el diálogo y la discusión constructiva. Simplemente hago una reflexión de la que me gustaría que fuerais partícipes. Como siempre, espero vuestros comentarios. Gracias a todos por participar en este blog.

Anónimo dijo...

Soy el primer anonimo,el que fundamenta.Primero, el blog es de mis preferidos. No estoy en contra de el post en sí mismo, solo les cuento que es un fenomeno que se repite dentro del tango, hay artistas excepcionales y sobre todo genuinos,que trabajan muchísimo y que logran productos realmente de alto valor artístico y poético,y que no pertenecen al ambiente del Rock,y son "ninguneados" como decimos en Argentina(no se si ustedes usan esa palabra,por eso lo aclaro).Y cada tanto algun rockero graba "descubre" en el tango una posibilidad de "Renovar" su ya vetusto repertorio, y se lanzan a grabar discos de tango desde una mirada muy parcial,naif y plagadas de cliches.Poniendo un ejemplo extremo,como si Britney S graba un cd de flamenco q solo habla de toreros, y es alabada por esto.

Anónimo dijo...

Soy anonimo,que sigue el comentario:lo que hace Melingo,es explotar los cliches que se tienen del tango y de argentina, como hace chayane con el tema que dice "yo soy torero", y digo que es una parodia porque es una imitación de muchísima menos altura de un Cantor llamado Edmundo Rivero. Se entiende? Es como que el género se legitimara si viene alguien del palo del rock a darle glamour, mientras que lo que ofrece es un producto totalmente desvirtuado falseado poco creíble, repito escuchen Altertango su cd Tormenta,34Puñaladas su disco Slang y Argot ,Astillero,que son gente que desde el Underground de Buenos Aires están construyendo un lenguaje genuino. Busquen en Taringa.
Lo que hace A. Boba es muy bueno.
Me hace acordar a Nick Cave y a Tindersticks. No sabía que había alguien que hacia algo así enm españa. También les recomiendo Pequeña Orquesta Reincidentes, el disco Miguita de Pan.
Saludos! Amónimo

binguero dijo...

Anónimo que fundamenta, gracias de nuevo por dejar tu comentario en este blog. Me gustaría darte la enhorabuena por tu argumentación, en serio, cuando defendemos una postura es muy importante saber justificarla y tú lo has hecho perfectamente. No sólo eso, sino que además, como ya hiciste en el primer comentario, has dado alternativas y has propuesto otros artistas que reflejan en la práctica aquello que tú defiendes sobre el papel.

Entiendo tu postura frente a la música y la actitud de Melingo, es cierto que de repente muchos rockeros descubren la música tradicional y se escudan en ella para justificar una más que dudosa originalidad. Es un fenómeno que no sólo ha afectado a la música en lengua española, fíjate sino en Rod Stewart y sus últimos discos, interpretando standards de jazz con una big band (el mismo tipo que hace unos 30 años nos preguntaba si pensábamos que era sexy!!! vivir para ver...) A pesar de ello, escucho la música de Melingo y a mí no me suena a impostura ni a parodia, es posible que mi desconocimiento absoluto del género tenga mucho que ver al respecto... Me siguen interesando las historias que cuenta, continúan pareciéndome sugerentes y, en cierto modo, poéticas. No obstante te aseguro que tomo buena nota de tus sugerencias y, en cuanto tenga un poco más de tiempo, me sumergiré en los sonidos tangueros que propones. Eso sí, ya te adelanto que no los buscaré en Taringa!, no me parece muy correcta la forma de actuar que tienen en ocasiones, además tampoco me gustan las páginas que se convierten en grandes supermercados de descargas; creo que en este mundillo debe imperar otra filosofía, pero en fin, ésta es sólo mi modesta opinión.

La verdad, querido anónimo que fundamenta, es que siento que no quieras dar un nombre con el que me pueda dirigir a ti, pero respeto tu apego hacia el anonimato, no obstante, ojalá cambies de parecer y pronto te presentes para que podamos conocer tu identidad (virtual, eso sí). Por mi parte no me queda más que darte las gracias de nuevo, en primer lugar, por tus palabras hacia este blog, y en segundo lugar por tu forma de participar activamente en él, mostrando abiertamente tus opiniones y, sobre todo, argumentándolas de manera inteligente. Sigue visitando este blog, sigue participando y, por supuesto, siéntete como en tu casa. Un saludo.