jueves, 15 de enero de 2009

Lucky Fonz III- Life Is Short (2007)


Lejos de pensar que la música sufre una de las mayores crisis de su historia, a mí me ha dado por pensar precisamente todo lo contrario. Considero que hay que ver más allá de la demagogia y del maniqueísmo que nos plantean habitualmente los medios al hablar de las descargas ilegales y de los supuestos daños que las nuevas tecnologías están causando a la música, tal vez el problema es que hay quienes confunden música con industria musical, dos conceptos éstos muy diferentes, ya que mientras que uno se ciñe meramente al acto creativo, el otro atiende a cuestiones de mercado, que poco tienen que ver con la originalidad, la calidad, ni por supuesto la honestidad. No quiero demonizar a la industria discográfica, estaría cayendo precisamente en la demagogia que estoy criticando, también soy consciente de que al paraguas de una supuesta libertad y del progreso tecnológico se amparan toda una serie de delincuentes y de mafias que están sacando su tajada, provocando daños irreparables en una importante estructura social. Pero pienso que si en el siglo XIX fue la fotografía la que liberó a la pintura, abriendo un nuevo campo expresivo, son ahora las nuevas tecnologías las que están liberando a la música de un yugo mercantil y comercial que ejercía un papel casi dictatorial en aspectos como la difusión de nuevos artistas. La primera prueba en la que fundamento mi postura es que ha resurgido con fuerza una de las máximas más auténticas desde el punto de vista musical, el célebre "hazlo tú mismo", en este caso aplicado a la promoción y difusión musical; la muestra palpable son las páginas web de las bandas y herramientas como myspace, recursos que abren una ventana al mundo a los nuevos artistas, cuya única forma de promoción hasta hace unos años era la venta de maquetas en bares o en conciertos (si es que conseguían alguno, claro está). Precisamente los conciertos son el segundo punto, y casi podríamos considerarlo el prioritario, de esta apreciación, la crisis del mercado discográfico ha obligado a sacar a la calle a sus mimados artistas, lo que ha provocado una verdadera proliferación de la música en directo ¿Es mi impresión, o realmente hay más conciertos que nunca? Ésa es la sensación que me invade, curiosamente en un momento en el que programar conciertos es cada vez más complicado, dada la persecución política a la que se ven sometidos algunos profesionales y algunos locales (echad un vistazo a éste link para que veáis como está la situación en Madrid), curiosamente, repito, es cuando más conciertos se pueden ver. Llevo asistiendo a conciertos en mi ciudad desde hace casi veinte años y nunca recuerdo enfrentarme a situaciones como las que me ha tocado vivir últimamente: hace unos meses tuve que decidir entre asistir al concierto de Mark Kozelek, o al de Mark Olson y Gary Louris, porque ambos coincidían en día y hora; del mismo modo me he enfrentado a situaciones como la de éste mismo fin de semana, en el que puedo elegir entre tres conciertos en tres días; figuras de primera línea como Paul Collins han visitado mi ciudad tres veces en un año... Nunca había vivido algo similar, y se supone que vivo en la quinta ciudad en tamaño e importancia de este país, una ciudad en la que cada vez son más escasos los locales donde programas conciertos, y aún así sigue habiendo opciones con cierta periodicidad ¿os ocurre a vosotros lo mismo?

Bajo mi punto de vista, valorando este fenómeno, deberíamos hablar de una pequeña (o gran, según se mire) revolución en el campo de la música, que ha revitalizado la verdadera forma de expresión musical por excelencia, el directo, el contacto con el público, un contexto en el que resulta fácil desenmascarar a los impostores, quizás por eso las multinacionales y las fábricas de ídolos juveniles estén tan rabiosas. Gracias al renacer de la música en directo, podemos disfrutar no sólo de nuestros músicos favoritos, sino de toda una avalancha de artistas inéditos en nuestras tierras que de otra forma nos pasarían desapercibidos, es así como me he acercado a músicos como el que os traigo hoy, el simpar Lucky Fonz III, a quien pude ver en directo hace tan sólo tres meses. Otto Wichers es un cantautor holandés nacido en 1981, y desde su más tierna infancia se muestra interesado en el lenguaje musical, tendrán que pasar varios años para que su transformación en Lucky Fonz III tenga lugar, y para ello será clave su estancia en Escocia. Durante su período escocés, Otto vive principalmente en Edimburgo, donde trabajará como pianista, DJ y músico callejero, será entonces cuando empiece a mostrarse atraído por la música folk, así como por la música norteamericana de raíces; figuras como Bob Dylan, Neil Young, Johnny Cash o Hank Williams, siempre aparecen citadas como sus principales referencias. Tras su regreso a Amsterdam, donde se establecerá definitivamente, y ya bajo el seudónimo de Lucky Fonz III, Otto se consolida como cantautor solista y comienza a dar conciertos de una forma periódica, hasta el punto de que no tardará en adquirir un cierto renombre en los circuitos underground del folk holandés.

La popularidad de Lucky Fonz III irá en aumento, y no tardará en convertirse en un icono del nuevo folk holandés, al mismo tiempo que sus fans se multiplican seducidos por la cadencia de sus canciones y por su peculiar carisma, que le convierten en una especie de Jonathan Richman del folk. En 2006 decide sacar al mercado su primer trabajo, un disco autoproducido y que llevará por título "Lucky Fonz III", el cual será muy bien recibido por la crítica. A partir de entonces Otto se lanza a la carretera, incrementando notablemente sus conciertos, de este modo recorrerá los Países Bajos, e incluso realizará una gira por Australia; durante este período actuará en solitario o prestando sus servicios como telonero a músicos como Jason Molina o Curtis Eller. Será en la primavera de 2007 cuando Lucky Fonz III decida grabar su segundo disco, "Life Is Short", un trabajo más ecléctico, en el que, según la prensa especializada, Otto se abre a nuevos sonidos como la chanson francesa o las melodías gitanas del jazz manouche (a mí me cuesta encontrar alguna de estas influencias...), pero sin perder de vista el folk, el country y el blues, sonidos en los que ha cimentado su personal lengaje musical. Cuando vi a Lucky Fonz III me sorprendió su ambigüedad, su aspecto andrógino, su aire de rubio pillo atrapado para siempre en una eterna adolescencia. Recuerdo el instante en que cesó la música del local como preludio de su actuación, y cómo él se levantó de una banqueta que ocupaba en la barra y pidió, sorprendido, cinco minutos más para ir al baño; el comienzo de su concierto fue, cuando menos, entrañable. Esa sensación se incrementó cuando comenzó a tocar acompañado únicamente de su guitarra y una eterna sonrisa, su voz frágil y los sonidos cálidos que extraía al rasgar las seis cuerdas consiguieron crear un ambiente realmente confortable, que se veía reforzado con el agudo sentido del humor del que este joven de Amsterdan hacía gala. Poco a poco fue repasando los temas de sus dos discos, dando muestras de una verdadera vocación de músico de directo que no paraba de pedirle al público (lamentablemente escaso) que se acercara e interactuara, y así transcurrió más de una hora que consiguió dejarnos a todos con una sonrisa en los labios ¿se puede pedir más? Todo éso es lo que vais a encontrar en "Life Is Short", un artista cercano, un meticuloso creador de canciones que emanan sentimiento y sentido del humor a partes iguales, melodías a medio camino entre las canciones infantiles, como es el caso de "Drops of Water", y baladas monumentales, como la que abre el disco, "Draw Me A River"; un trabajo en el que lo dramático y lo cómico se dan la mano, al fin y al cabo así es la vida. Entre los momentos estelares del disco hay que señalar "Once I Was A Lady", "All My Days", "The Island" y la ya mencionada "Draw Me A River".

Un año depués de sacar al mercado "Life Is Short", Lucky Fonz III se embarcó en una gira por Sudáfrica, pocos meses más tarde recalaría en Europa, donde comenzaría un periplo que le traería por primera vez a nuestro país. En la actualidad, este Peter Pan del folk sigue trabajando en nuevos temas, también escribe canciones para otros artistas y además mantiene activa su faceta como pianista, formando parte del trío de free-jazz Aemstellarcreek. Cuando le preguntan acerca de sus obejetivos como artista, Lucky Fonz III dice lo siguiente (extraído de su página web): "to make many beautiful songs and albums, to give many beautiful performances, to have many beautiful fans, and to be an artist worthy of existence", creo que no necesita traducción. Quiero despedirme, agradeciéndoos que hayáis aguantado el tipo ante una nueva muestra de incontinencia verbal (o gráfica, según como se mire), espero que las reflexiones con las que he comenzado esta entrada sirvan para abrir un pequeño debate en el que cada uno expongamos nuestras impresiones acerca de este tema que tanto nos afecta, la música y las nuevas tecnologías. Tal vez sea un idealista, pero pienso que las discográficas (sobre todo las grandes) no tienen más remedio que asumir que las reglas del juego han cambiado y que el terreno en el que ahora se mueven es totalmente diferente al de hace 10 años; malgastando esfuerzos en luchar contra una lógica fruto de la evolución humana, sólo van a conseguir hacer daño a los artistas, que en muchas ocasiones son los grandes perjudicados. La solución reside en la adaptación al nuevo medio y sobre todo en la honestidad, vuelvo a preguntar, como en su día hice a los responsables de blogger, a todo aquel que quiera responder ¿de verdad pensáis que yo estoy haciendo algo ilegal? En fin, el camino es largo y no nos queda más remedio que recorrerlo todos de la mano: industria, políticos, artistas y ciudadanos.

Y por último los enlaces, no es fácil encontrar información de Lucky Fonz III en la red, a menos de que leas perfectamente el holandés, así que esta vez hay pocos links, tan sólo dos y pocas sorpresas; el enlace a su página web y el enlace a su myspace. También podéis disfrutar de un maravilloso vídeo en el que el artista holandés Dirk Verdult pone imágenes a uno de los temas incluídos en "Life Is Short", se trata de "Seven Years Of Observation". Espero que os guste.


PÁGINA WEB OFICIAL DE LUCKY FONZ III

MYSPACE DE LUCKY FONZ III




LUCKY FONZ III- LIFE IS SHORT

3 comentarios:

Pep Sonic dijo...

Gracias binguero por el disco y por el fantástico comentario, como siempre. Yo estos discos me los tomo con calma, lo escucharé poquito a poco. De momento la canción con la que abre el disco, como bien apuntas en el comentario, es maravillosa.

Un saludo amigo,

L dijo...

This looks very promising. Thanks for the samples, too - very helpful. Great blog!! Gracias.

delfos dijo...

Que rollo tienes tio, joe pero tú tranki amenizas mis tardes en el curro. Grande que eres un grande.
Gracias por todo y gracias por nada.