
Hoy quiero dedicarle esta entrada a mi buen amigo Iñaki, lector en la sombra de esta bitácora, que de vez en cuando asoma la patita en los siempre necesarios comentarios que acompañan a cada post. Hace unos meses (realmente ha llovido ya mucho desde entonces) estuvimos juntos en la magna Caesaraugusta compartiendo mesa y mantel, latas de cerveza barata (la más barata, de hecho), festejando la amistad y por supuesto, escuchando discos, ese vicio que jamás podremos desterrar de nuestras pecaminosas vidas. Cuando Iñaki y yo nos juntamos nuestras respectivas ejercen, más si cabe, de santas sufridoras y tienen que aguantar conversaciones interminables acerca de música y músicos, nos ponemos al día acerca de nuevos descubrimientos, reseñamos los últimos conciertos a los que hemos asistido y traficamos con todo tipo de "drogaína" musical; llegamos a ser verdaderamente cargantes, algo que también me ocurre con otros tunantes, como por ejemplo Lobok75, ése sí que es peligroso... Pues bien, estando en mi humilde hogar realicé una pinchada a modo de homenaje a mis insignes invitados donostiarras, y me detuve especialmente en un disco que sabía que le gustaría a mi vicioso colega. Evidentemente no me equivoqué, son muchos años juntos como para saber qué le puede gustar a mi amigo y qué no, el bueno de Iñaki se mostró sorprendido ante tamaña delicia discográfica y prometió hacerse con ella en cuanto se pasase por la guarida de uno de nuestros principales camellos, JC, regente de Bloody Mary y verdadero Pablo Escobar de la droga vinílica en Euskadi. Han pasado, como ya señalaba, muchos meses, y como en nuestras últimas conversaciones no me ha confirmado la adquisición de esta preciada mercancía, algo me hace pensar que se le ha olvidado el nombre de la banda, el título del disco, o ambas cosas; efectos secundarios de la cerveza barata (ojo, la más barata, repito). Aprovecho pues esta dedicatoria para refrescar la memoria de mi querido Iñaki, y de paso compartir con todos vosotros un disco que debería figurar entre lo mejorcito de cuanto se ha grabado en lo que llevamos de siglo XXI ¿Que exagero? Lo siento, cuando algo me apasiona soy así, y este disco me enamoró desde la primera vez que la aguja lo arañó, extrayendo toda la magia que la música puede desprender.
The Dutchess and The Duke nacen en Seattle en torno al año 2007, fruto del apareamiento musical y creativo de Jesse Lortz y Kimberly Morrison, duque y duquesa respectivamente. Amigos desde la adolescencia, compartieron formación desde 2002 como miembros de la banda de garage punk y R&B pantanoso The Flying Dutchman, donde Morrison, única integrante femenino del plantel, era apodada The Dutchess. Tras un breve periplo por distintas formaciones, entre las que figuran los grandísimos Fallouts, donde Kimberly tocó el bajo, Lortz y Morrison se reencontrarán en The Sultanas, banda bajo cuyo nombre editarán un single en el sello Boom Boom Party Records (of Renton), creado por el propio Lortz. Poco más tarde surge la idea de crear un proyecto más estable, será cuando The Dutchess and The Duke vea la luz, un nombre que es un guiño a su etapa en The Flying Dutchmen, y bajo el que grabarán dos LP's y tres singles. La puesta de largo del dúo tendrá lugar tras las buenas críticas que cosechó el single "Reservoir Park", grabado en 2007 en el sello de Lortz, y llevará por título "She's the Dutchess, He's the Duke", un maravilloso compendio de canciones que apuestan por un folk y un r'n'r minimalista y lo-fi, pero sin caer en el ruidismo ni en el amateurismo mal entendido, sino apostando por una producción que nos retrotrae al mágico monoaural de los vinilos de los 60. Desde un principio se comparó al dúo de Seattle con los primeros Stones, y es cierto que el tema "Reservoir Park" podría haber sido incluído perfectamente en el repertorio de "Aftermath" o en el de "Between The Buttons", también se dijo que volvían la vista hacia el Dylan más acústico, incluso se relacionó su sonido y sus armonías vocales con Mimi y Richard Fariña; sea como fuere, esta pareja musical, que no sentimental, consiguió crear uno de los mejores discos de 2008, una joya a la que parece no habérsele concedido toda la atención que merecía, pero que seguro que de aquí a unos años aparecerá en esas odiosas listas de "discos de culto".
¿Qué hace de "She's the Dutchess, He's the Duke" un disco tan especial? Sin duda dos aspectos: la sencillez instrumental y los maravillosos juegos vocales. En muchos de los temas de este disco no encontaréis más instrumentación que dos guitarras acústicas, una pandereta y unas palmas; componer con estos elementos tan básicos un temazo como "Reservoir Park" tiene mucho mérito, muchas bandas de adolescentes con cresta multicolor matarían por sonar tan punk. El disco de debut de The Dutchess and The Duke está grabado en un ocho pistas y rehúye de todo aquello que se acerce levemente a la sobreproducción, sin embargo hace gala de un inteligente uso de las voces, lo que nos regala momentos de una intensidad sobrecogedora, como en el caso de la maravillosa "Strangers", una de mis favoritas, la pegadiza "Back To Me", otra joya de poco más de dos minutos, la oscura "I Am Just a Ghost", o la espléndida "Mary", folk de pata negra con actitud punk. Siempre me ha hecho mucha gracia aquellos grupos que graban cuatro temas en un estudio, otros tres en otro y dos en casa, luego se van a 5000 kilómetros a mezclar el disco y más tarde se meriendan otra kilometrada para producirlo (a ser posible en Nueva York, que siempre suena más "cool"), no entiendo por qué no se simplifican las cosas, por qué tanta ambición y tantas molestias, como si no se pudiese hacer un disco de calidad con menos medios. Lo que verdaderamente importan son las canciones, y cuando éstas se interpretan de manera honesta y sin grandes pretensiones es cuando se suele acertar en la diana; una buena producción puede sacar mucho partido de un tema, incluso puede hacerle triunfar, pero una buena producción nunca salvará a una mala canción. Lo que Jesse Lortz y Kimberly Morrison nos ofrecen son precisamente buenas canciones, temas de una engañosa sencillez que conectan con el oyente a la primera, como si entre los músicos y nosotros se estableciese una extraña complicidad ¿quién puede resistirse a ello? En 2009 The Dutchess and The Duke editaban su segundo LP, titulado "Sunset / Sunrise", y como era de prever el dúo decidió dar un paso adelante con respecto a su debut y ampliar la gama de instrumentos, además de trabajar con mayor ambición en la producción del disco. El resultado es muy bueno, aunque personalmente prefiero su primer disco, ya que éste posee una inmediatez y una frescura que no es tan nítida en el segundo. Sorprendentemente, cuando todos esperábamos nuevo material del dúo, The Dutchess and The Duke decidieron poner fin a su andadura en octubre de 2010, por lo que quienes tuvimos la oportunidad de verlos en directo en la visita que hicieron en mayo del año pasado a nuestro país podemos considerarnos unos afortunados. En la actualidad, Jesse Lortz está enfrascado en un nuevo e interesante proyecto llamado Case Studies, en cuanto a Kimberly Morrison, desconozco su paradero musical, si alguien la ve, díganle que la echamos de menos.
Hoy traigo un montón de links, allá van: en primer lugar el myspace de la banda, eso sí, no esperéis actualizaciones, descansen en paz, a continuación os dejo dos reseñas del disco, una en lengua bárbara, en la web de Pitchfork, y otra en lengua culta, en el magnífico blog amigo Kick Out The Jams, auténtica biblia del garage y del r'n'r actual, gracias Óscar. También he querido recoger un artículo que la revista San Francisco Weekly dedicó a la banda en noviembre de 2011, y una completa entrevista publicada en la web Austin Town Hall. Y por último he incluído dos interesantes enlaces, el primero de ellos a la web de Daytrotter, donde podréis disfrutar de la sesión que el dúo de Seattle grabó en exclusiva para esta web, cuatro canciones que podéis escuchar y descargar para vuestro disfrute, y el segundo de los enlaces os conducirá a la web Luxury Wafers, para quienes The Dutchess and The Duke también grabaron una sesión, de hecho podréis ver dos videos y emocionaros con la magnífica interpretación de "Strangers" que nos regalan Jesse Lortz y Kimberly Morrison en verdadero estado de gracia, además también podéis descargaros mp3 grabados en exclusiva para esta sesión y contemplar un montón de fotografías, no os lo perdáis. Y por último, dos vídeos para cerrar la entrada, como de costumbre, el clip oficial de "Mary" y una actuación en directo en una tienda de discos en la que el dúo interpreta la magnífica "Back To Me". Iñaki, toma nota, ahora ya no tienes excusa, y sí, en Bloody Mary lo venden, al menos lo tienen en su web; estoy convencido de que este disco te va a enganchar de por vida, espero que te haya gustado la entrada. Ah, se me olvidaba, y a los demás visitantes de Rainy Day Music, espero que os guste.
THE DUTCHESS AND THE DUKE- SHE'S THE DUTCHESS, HE'S THE DUKE
MYSPACE DE THE DUTCHESS AND THE DUKE
RESEÑA DE "SHE'S THE DUTCHESS, HE'S THE DUKE" EN PITCHFORK
RESEÑA DE "SHE'S THE DUTCHESS, HE'S THE DUKE" EN KICK OUT THE JAMS
ARTÍCULO DEDICADO A THE DUTCHESS AND THE DUKE EN EL SFW
ENTREVISTA A THE DUTCHESS AND THE DUKE EN LA WEB DE ATH
THE DUTCHESS AND THE DUKE EN DAYTROTTER SESSIONS
THE DUTCHESS AND THE DUKE EN LUXURY WAFERS SESSIONS